En las últimas decadas, la teología de la prosperidad creció incesantemente en Latinoamerica, Estudiosos en el tema explican que en muchos casos se debe a la situación de extrema pobreza que viven los países. La idea se vendió con argumentos bíblicos fuera de su contexto y produjo millonarios, que usando a Dios, vieron una fuente para llenar sus arcas. Aqui un artículo poducido por el Centro de Informacion Sobre Sectas, Religiones y Nuevos Movimientos Espirituales, que nos habla mas al respecto y con detalles que nos ayudarán a reconocer estos grupos que engañan a los buenos hermanos.
Muchos se apataron y se quedaron Sin Iglesia y estan deambulando, buscando donde encontrar hermanos.
20 julio 2007
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3 comentarios:
Muchos, como nosotros, se han quedado sin iglesia, por fuerza mayor. La fuerza mayor del nuevo feudalismo evangélico, que a mi parecer, ha dado inicio a una nueva etapa de oscurantismo, por lo menos, para el mundo evangélico (llenos de celos, envidia y competencias). Basta un poco de discernimiento para darse cuenta como una gran parte de la comunidad evangélica ha perdido de vista la escencia del mensaje del evangelio, y como sobre puntos extremos escriturales (vientos de doctrina) impulsan "visiones" parciales del evangelio, que coinciden con metas y apetitos terrenales, de acuerdo a las filosofías y principios elementales de este mundo. Cada vez más son los verdaderos creyentes los que se van de las congregaciones, asfixiados por estas corrientes, tildados de rebeldes cuando no están de acuerdo con la visión del nuevo señor feudal, solapadamente expulsados por las envidias y celos pastorales. Más temprano que tarde se encuentran fuera de sus congregaciones, desconcertados, confundidos después de años de devoción y servicio al Señor. Pero lo dramático de este tiempo es salir y encontrar que la mayoría de las congregaciones está bebiendo de la misma copa. Entonces es difícil identificarse de nuevo con otros cristianos que pertenecen a estas congregaciones. Es como sentir que se ha perdido una identidad que al mismo tiempo no se desea reecontrar. No hablo de la pérdida de identidad como cristiano sino de la pérdida de identidad dentro del mundo evangélico. Por un lado, una bendición, por el otro la angustia que desata una nueva búsqueda en el Señor. El desafío que se convierte en perseverar en el Señor hasta que él muestre como sigue la historia. Es el momento, es el tiempo de no verse como apartado (termino despectivo y descalificativo que usan los detractores de verdaderos cristianos heridos, lastimados y expulsados por señores feudales y ovejas engordadas) sino de verse como lo que verdaderamente somos, hijos de Dios, nacidos de nuevo por el Espíritu Santo y bautizados por Él en el cuerpo de Cristo. Incorparados por Él, a su cuerpo que es la iglesia, de la cual nada ni nadie puede expulsarnos, y cuya única Cabeza de ese cuerpo es Cristo mismo. (Si nada puede apartarnos del amor de Cristo...entonces NADA de lo creado puede). El punto más difícil de este asunto es volver a encontrarse con los verdaderos cristianos que están dispersos, que es lo que más se extraña y anhela. Tengo un amigo pastor, que es rector de un seminario evangélico de prestigio. Este amigo está exhausto de solo ver como a los futuros pastores en su seminario como les cuesta comprender las bases del verdadero evangelio (¡y como les cuesta leer la Biblia!); siempre me comenta como las organizaciones evangélicas perdieron el rumbo tras tonterías y falsas "visiones" e interpretaciones escriturales. Fue una vez que le pregunté: ¿que va a pasar cuando a los verdaderos creyentes les sea insostenible permanecer en sus congregaciones que han perdido el rumbo? él me respondió, "pues como siempre ha ocurrido a lo largo de la historia, estos saldrán y volverán a encontrarse y reunirse en otro lado, bajo otra forma y la iglesia será renovada una vez más" Espero que sea pronto, pues nosotros, mi esposa y yo, estamos con el anhelo de encontrarnos de nuevo, con verdaderos cristianos. Hoy por la gracia de Dios estamos liderando un pequeño grupo de nuevos creyentes que hemos ganado para el Señor, por ahora, esa es nuestra pequeña iglesia hasta que podamos encontrarnos nuevamente por la gracia de Dios con aquellos hermanos en la fe que se encuentren, o sientan que están solos en este desierto.
Ese oscurantismo político que siempre ha existido en la historia, se ha traslado ahora a la Iglesia y con bastante fuerza. Dios al ver esto se pone muy triste. Muy bien lo explicas Mauricio y creo no falta añadir nada a tu comentario. Lo encuentro pertinente, didáctico, sabio y profundo. Dios ve nuestros corazones de verdad y es el único que puede producir que situaciones adversas se conviertan en una bendición. Estás encontrando verdaderos cristianos con el grupo que Dios te esta dando. Por mi parte, me siento bendecido leyendo tu comentario y te digo que he encontrado a un verdadero cristiano y hermano.
Pepe hola, no se porque se me dio por buscarte, debe haber un proposito, y no fue tan dificil, aunque primero salio Fernando. Bueno espero que te puedas comunicar conmigo. Mi correo electronico es normaleyvasuray@hotmail.com.
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